25 junio, 2015 AuToMon3FD597

La llamada más peligrosa.

A quien no le ha pasado: vas en tu automóvil y esperas delante del semáforo en rojo. Mientras contestas a la llamada de tu jefe o al Whatsapp de un amigo la luz se pone en verde, pero sigues en tu conversación y toda la cola de coches está montando la orquesta sinfónica de los pitidos y los gritos de conductores que lo mejor que te están deseando es una gastroenteritis. Y esto, en el mejor de los casos.

mazda auto celular

Según la Dirección General de Tráfico utilizar el teléfono móvil al volante es uno de los mayores riesgos en seguridad vial, ya que aumenta entre cuatro y nueves veces el riesgo de accidente. Por si esto no te convence, tenemos más datos: el 40% de los accidentes son causados por distracciones, entre las que se incluye nuestro pequeño ciberanimal de compañía.

La DGT, en su constante lucha por la seguridad vial no cesa de advertirnos que en el automóvil, hay que hacer caso omiso al teléfono móvil. ¿Te imaginas conducir después de haber ingerido alcohol? Pues escribir o hablar por teléfono cuando vas conduciendo es igual de peligroso.  Cuando miras el móvil te distraes, dejas de mirar a la carretera, tu capacidad de reacción disminuye y estás más pendiente de lo que te cuenta Paco o el último regalito que Cupido te ha traído que de las señales de tráfico, del camión, el peatón o la salida de la vía.

La adicción al móvil es peligrosa, pero más en la carretera. Por eso usar estos dispositivos mientras  se va conduciendo es considerado una infracción grave por la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial. La gracia de hacerte un selfie te puede costar en el mejor de los casos 200 euros y en el peor, un gran disgusto.

Está claro, cuando vas frente al volante del automóvil, el móvil ni se mira ni se toca. Paco, tu madre o tu último ligue pueden esperar. Lo importante es que llegues sano y salvo. ¡El mundo necesita menos Whatsapp y más visitas en persona!