360º Mazda 3

Conoce el Interior y el Exterior del nuevo Mazda 3

* Imágenes de referencia, puede contener opciones que no están disponibles en todos los modelos

 

Vista 360º del interior del nuevo Mazda 3

* Imágenes de referencia, puede contener opciones que no están disponibles en todos los modelos

Vista 360º del exterior del nuevo Mazda 3

¡Conduce relajado! 8 ejercicios sencillos para largos viajes

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1. Dibuja ochos con los pies

Con la pierna ligeramente elevada, dibuja ochos con movimientos controlados. Durante la realización del ejercicio mantén la tensión básica y la pierna de apoyo ligeramente flexionada. Después de unas 15 o 20 repeticiones, traza ochos en la dirección inversa. A continuación, vuelve a hacer la rutina con la otra pierna.

Repite de 15 a 20 veces en cada sentido.

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2. Abre y cierra las manos

Mantén los brazos flexionados delante del cuerpo, con la parte superior de éstos pegados al mismo. Las palmas miran hacia arriba y las manos forman una línea con los antebrazos. Entonces, dobla los dedos formando un puño flojo, con el pulgar fuera. Después, vuelve a abrir la mano y estira bien todos los dedos. Realiza ell ejercicio con suavidad y estira las manos y los dedos sólo mientras te resulte agradable.

Repite de 15 a 20 veces.

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3. Rota tus hombros

Empieza a rotar los hombros lenta y conscientemente hacia atrás. Para comenzar, echa los hombros al frente primero, luego elévalos y llévalos hacia atrás. Marca especialmente el movimiento descendente. Procura que la rotación sea fluida. Durante la rutina, el cuerpo se debe mantener siempre estable. Si deseas integrar la columna dorsal y la cervical en este ejercicio, entonces inclina la cabeza hacia adelante cuando los hombros van en esa dirección. Y, justo cuando los hombros están girando hacia arriba/atrás, endereza la cabeza y mira de nuevo al frente.

Rota los hombros simultáneamente hacia atrás de 10 a 15 veces.

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4. Flexiona tus tobillos

Ahora arquea el pie hacia arriba en dirección a la tibia (flexionar). Después, estíralo todo lo que puedas (señalar). Intenta realizar el ejercicio con un movimiento fluido. Cambia de pie.

Repite de 15 a 20 veces con cada pie.

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5. Relaja tu columna

En un movimiento fluido, estira el brazo derecho hacia adelante y encoge el izquierdo llevando el codo para atrás, pegado al cuerpo. Al mismo tiempo, gira el tronco y la cabeza a la izquierda, mirando hacia atrás en dirección al codo izquierdo. Mientras efectúas este movimiento, imagínate que las puntas de los dedos del brazo estirado y el codo del encogido empujan un cojín. Durante este ejercicio debes mantener la pelvis y las rodillas estables, y los huesos de la pelvis tienen que estar mirando siempre hacia adelante.

Repite el ejercicio de 15 a 20 veces.

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6. Estira tu espalda

Mueve el mentón para abajo en dirección al esternón y arquea la parte superior de la espalda hacia atrás. Lleva los hombros abajo/atrás. Siente cómo los omoplatos se alejan de la columna vertebral. Sigue respirando de forma pausada y regular mientras mantienes la posición. Percibe el estiramiento en la zona de los hombros y la espalda. Mantén el estiramiento durante 30 o 40 segundos. Entonces, vuelve a enderezar la columna lentamente y dirige los brazos hacia abajo.

Haz el ejercicio una vez, soportando el estiramiento de 30 a 40 segundos.

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7. Estira tus piernas

Estiramiento de la parte superior de la pantorrilla: mantén la zona posterior de la pierna bien estirada y presiona el suelo con fuerza con el talón. Desplaza la pelvis y todo el peso un poco más delante. Asegúrate de que la pierna delantera sigue formando un ángulo recto. Se debe formar una línea diagonal desde el cogote hasta el talón. Ambos huesos de la cadera miran al frente.

Estiramiento de la parte inferior de la pantorrilla: para extender esta área de la pantorrilla, flexiona la pierna trasera por la rodilla, pero sin despegar el talón. Estos ejercicios también se pueden realizar apoyando las manos en una pared, una columna o un barandal.

Haz una vez con cada pierna, manteniendo el estiramiento de 30 a 40 segundos.

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8. Relájate

Coloca las yemas de los dedos a la izquierda y derecha de la línea central de la cabeza. Mantén el cuerpo erguido y los hombros relajados. Empieza a masajear el cuero cabelludo con movimientos circulares. Ve variando la intensidad de la presión durante el masaje. Ejerce tanta como te resulte agradable. A continuación, golpea suavemente el cuero cabelludo con las yemas, primero de atrás hacia adelante y luego de arriba a abajo por los lados.

Fuente: Heiko Czichoschewski // abril de 2015 // 

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